Cómo lavar tu kimono de BJJ para que no encoja (Guía definitiva)

1. Por qué los kimonos de Jiu Jitsu encogen (y cómo evitarlo)

El 90% de los kimonos de Brazilian Jiu Jitsu están fabricados con algodón perlado (Pearl Weave). Es un tejido increíblemente resistente a los agarres y tirones del tatami, pero tiene un punto débil fundamental: es de fibra natural y está vivo.

Cuando sometes este algodón a altas temperaturas, las fibras se contraen de forma irreversible. El calor extremo actúa como un tensor, haciendo que el trenzado se apriete y pierdas centímetros vitales en las mangas y en la falda.

Por eso, meter tu armadura en agua hirviendo o usar calor artificial es el camino más rápido para acabar pareciendo que llevas el kimono de tu hermano pequeño. El control de la temperatura es tu única defensa para que el Gi mantenga su corte original.

2. Paso a paso para lavar tu Gi tras entrenar

1) Dale la vuelta antes de meterlo a la lavadora

Antes de meter el Gi en el tambor de la lavadora, ponlo siempre del revés. Esto aplica tanto a la chaqueta como al pantalón.

La fricción mecánica contra el tambor desgasta la superficie, apaga los colores y, sobre todo, destruye los parches y bordados. Al darle la vuelta, toda esa abrasión se la lleva el interior del tejido, protegiendo la estética de tu armadura.

2) Temperatura del agua: el frío es tu aliado

Como vimos antes, el calor es tu peor enemigo. Configura siempre tu lavadora en un ciclo de lavado en frío, nunca superando los 30 grados centígrados.

Si lavas a 40 grados o más, el algodón se contraerá irremediablemente. Además, el agua caliente fija permanentemente las manchas de sangre o sudor, haciendo que sea casi imposible eliminarlas después. El agua fría limpia perfectamente sin dañar las fibras.

3) Elección del detergente y prohibición de la lejía

Utiliza un detergente líquido de calidad. Es preferible evitar el detergente en polvo, ya que a veces no se disuelve del todo en agua fría y puede dejar residuos blancos entre las costuras.

La regla innegociable: jamás uses lejía. Este químico debilita drásticamente la estructura del algodón, provocando que el Gi se rasgue en medio de un combate. Tampoco utilices suavizante; crea una película invisible en la tela que retiene las bacterias y sella los malos olores.

3. El secado: El gran enemigo del kimono

Si lavar con agua caliente es malo, la secadora es una sentencia de muerte para tu kimono. El calor concentrado puede encoger un Gi hasta dos tallas en un solo ciclo y deformar o derretir la goma EVA que va por dentro de la solapa.

La única forma correcta de secarlo es tenderlo al aire libre y siempre a la sombra. La luz directa del sol quema el color de la tela a una velocidad de vértigo, destrozando los kimonos negros o azules. Un Gi grueso tardará en secarse, por lo que lo ideal es tener al menos un par para ir rotando.

4. ¿Cansado de que tus kimonos encojan? 

Incluso con el mejor de los cuidados, un kimono básico o de algodón barato acabará cediendo y deformándose tras varios meses de combates duros.

En Fight Non Stop trabajamos con tejidos diseñados para resistir. Nuestros kimonos están fabricados con algodón pre-encogido de alta densidad que mantiene su corte ajustado y anatómico lavado tras lavado. Échale un vistazo a https://fightnonstop.pro/collections/kimonos y equípate con material pensado para durar años.

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